En anteriores episodios de atrapado por tu moda...
Escrito el
13 de mayo de 2012
a las 19:32:25
Llegábamos a la jornada 38 de la Premier League con todo en juego. Con absolutamente todo por decidir. No estaba claro ni quién iba a acompañar al Blackburn y a los Wolves en el descenso, ni qué club iba a jugar la Champions directamente -Arsenal o Tottenham- ni, por supuesto, qué equipo se iba a llevar el título en el vigésimo aniversario desdel el cambio de formato.
Y los enfrentamientos eran de auténtico órdago: Por abajo, el Bolton se lo jugaba todo en casa del Stoke. Solo le valía la victoria en un estadio en el que los locales no tenían nada por lo que luchar tras una temporada normal, y la tuvieron hasta el minuto 79, cuando casi certificaron su descenso al cometer un penalti que el Stoke no falló.
El Arsenal, por su parte, visitaba al West Brom, que, igual que el Stoke, navegaba ya en tierra de nadie. Mientras, los Hotspurs se jugaban la tercera plaza en casa contra el Fulham, que tampoco tenía opciones de nada, ni bueno, ni malo. Y ganando como lo iban haciendo desde el minuto 2 gracias a un gol de "Manolito" Adebayor, estuvieron una hora soñando con esa tercera plaza directa, pues el Arsenal iba remando 2-1 en contra, pero el equipo de Wenger consiguió darle la vuelta al marcador hasta reflejar un 2-3 en el minuto 55 que ya no se movería.
Por arriba... es otra historia. El City empezaba la jornada líder empatado a 86 puntos con el United de los 12 títulos, y ambos jugaban contra equipos claramente inferiores. Los Fergie Boys se la jugaban a domicilio contra el Sunderland, que ya tenía la temporada salvada, mientras que los de Mancini lo hacían en casa contra el Queen's Park Rangers, que podía acabar la jornada y, por tanto, la liga, descendiendo al infierno de la First Division.
El United, acostumbrado ya a estos avatares, tardó veinte minutos en marcar. Fue lo que le costó a Rooney poner el 0-1 en el marcador, y a otra cosa. No terminaban de cerrar el partido, pero el Sunderland no conseguía llegar con claridad, y el marcador ya no se movió hasta el final. De hecho, el United era campeón cuando acabó su partido, pero no cuando acabó la Premier...
El Etihad Stadium empezó el partido como una fiesta, con el equipo totalmente volcado en el área rival, pero con bastante imprecisión. Se notaban los nervios. No es lo mismo jugar con gente acostumbrada a títulos como el United a hacerlo con cracks que todavía necesitan levantar trofeos para consagrarse, y la prueba de ello es que tuvo que ser Zabaleta el que anotara el 1-0 en el minuto 39, tras un pase del lesionado Touré, que llevaba 10 minutos sobreviviendo en el campo. Ni Tévez ni Agüero eran capaces de definir, ni Nasri en desequilibrar. El único que estaba a un nivel enorme era Silva, pero hoy no bastaba. Hoy era día de jugar a la heróica, pues nada más comenzar el segundo tiempo Lescott cometía un error tremendo al despejar de cabeza hacia atrás, y Cissé no falló. Empezaron entonces unos minutos extraños, y cuando todo se ponía a favor del City tras la expulsión de Barton, llegó el escalofriante 1-2 en el 65, tras una buena contra finalizada de cabeza por Mackie, que entraba desde la segunda línea y de quien se olvidó la defensa del los Citizens.
Comenzó entonces otro partido. Uno que ya habíamos visto antes cuando el Barça se enfrentó al Inter hace 2 años o cuando este mismo año lo hizo contra el Chelsea. Solo había un equipo en el campo y ese era el City. Los 10 hombres del QPR estaban embotellados en el área, pero el gol no llegaba. Tévez, algo fallón en los dos últimos partidos pero determinante en el tramo final de competición, dejaba el campo para que entrara Balotelli, mientras que Barry dejaba paso a Dzeko, con poca presencia últimamente y que con casi seguridad saldrá en verano del equipo. Y fue este último el que, ya en un descuento de 5 minutos y tras un centro perfecto de Silva, anotaba de cabeza el 2-2 en el 92. Quedaban apenas 3 minutos y el City necesitaba un gol. Una última jugada para la épica, y como suele pasar, el destino tenía preparado al Kun Agüero un balón a trompicones que acabó fusilando a portería por el palo corto.
No sé quién corrió más, si Joe Hart o Mancini, pero el marcador ya no se movió y hasta Cissé celebró el título con su compatriota Nasri. Se desató la locura total en el Etihad Stadium, con invasión de campo incluída. Los jugadores estaban tan fuera de sí que no podían apenas reaccionar. El fútbol es grande, y este final de temporada en Inglaterra ha sido inmenso.
Se habla, al igual que en España, de cambio de ciclo, pero eso habrá que verlo.
Deportes |
Lecturas: 153 |
Nadie habla salvo 2 |
PermaLink |
Escrito el
05 de abril de 2012
a las 12:36:43
"curro poco, cobro de milagro y por una puta vez, que tengo dinero para mis gastos cerveza, tequila y tabaco..." Def Con Dos, Dile que no.
Los veteranos del lugar ya saben que mis progenitores son funcionarios. En concreto, del sector educativo. Y más en detalle, mi padre es profesor de instituto y mi madre fue -está jubilada- maestra de educación especial. Eso quiere decir que, en mi casa, nunca hubo verdaderos problemas económicos. Dificultades, sí, claro, pero no situaciones verdaderamente angustiosas, como he visto en otras casas. Funcionarios hay de muchos tipos, y es un sector gravemente denostado por el conjunto de la población que no lo es. Normalmente se relaciona 'funcionario' con 'persona vaga detrás de una ventanilla que almuerza en una hora y obra el milagro de salir a las 15PM pero llegar a comer a las 14PM', pero, como digo, dentro del funcionariado hay muchos sectores. ¿Consideran vagos a los bomberos, policías, guardias civiles o profesores? Yo, no. Pero tienen una cosa en común todos ellos, y es precisamente su condición 'de base': su puesto está, teóricamente, garantizado, y su sueldo -que se lo digan a los griegos-, también.
Eso al resto no nos pasa. Que levante la mano aquel que no haya sentido en algún momento el "runrun" de un posible cese. Y hablo de los tiempos mal llamados 'de bonanza'. De los 10 años de expansión del crédito que, en nuestro país, agravan la situación, ya de por sí, complicada. Imaginar un escenario en el que estamos trabajando con ganas, siendo productivos, demostrando cariño por la labor bien realizada y trabando amistad con compañeros y clientes pero que, por motivos ajenos -impagos del gobierno autonómico, por poner un ejemplo en boca de todos- sentir que podemos 'caernos' en cualquier momento. Que en la próxima ronda del juego de las sillas el que se quedará sin asiento seremos nosotros. No es agradable. Es acojonante. Y más ahora, con un 24.3% de paro y con un 2013 que en el que se atisban ya 2 millones, ¡2 millones! de personas paradas sin prestación. Y uno puede sobrevivir, como siempre ha ocurrido, explotando a su familia para que le den cama y cubierto. Pero cuando eso pasa, no consume, y si no consume, la rueda no gira, y si no gira, no hay trabajo, y si no hay trabajo, no consume, y vuelta a empezar.
Yo no fui un estudiante ejemplar. Menudo eufemismo. No fui un buen estudiante, pese a tenerlo todo alrededor para haberlo sido, o al menos, un estudiante bueno, cumplidor. Pero no. Me interesaban "otras cosas". Afortunadamente en mi caso, se dieron tres circunstancias que me salvaron el culo: la primera, obviamente, la familiar. Con gente detrás empujando y empujando, a poco que hagas tú, las cosas salen. La segunda, que esas "otras cosas" que me interesaban eran -y son- esos chismes llamados computadores. Eso que aloja este blog, eso que te chiva el resultado de tu equipo. Eso que sirve para comunicarse con otro continente. Y la tercera, el tiempo. Pienso en que se hubiera producido, en mi caso, todo exactamente igual salvo un detalle: en vez de nacer en 1982 y trabajar desde hace casi 10 años, haber nacido, por ejemplo, 7 u 8 años después. En el 90. Creo que las cosas serían muy distintas para mí, y da que pensar, claro.
Por supuesto que todos los fines de semana y noches de quedarte en casa hasta las tantas con el ordenador probando cosas, programando y leyendo RFCs, valieron para algo. Pero, ¿de qué sirvieron exactamente? Pues, ni más ni menos, sirvieron para que, estando en el momento preciso -el lugar da más o menos lo mismo-, pudiera aportar conocimientos en un puesto de trabajo. Es decir, eso sirvió para que, si se daban las circunstancias necesarias -como se dieron-, pudiera trabajar y crecer profesional y personalmente. ¿Y si hubiera sido ahora? Prefiero no imaginármelo.
Hoy es 5 de abril de 2012. La peor crisis, quizá la definitiva para este sistema, lleva en danza 4 años y yo no he dejado de trabajar en ningún momento. Pero aún creyendo que haces las cosas bien, aún aportando lo que llevas dentro y tratando siempre de hacerlo bien y con la cabeza fría al teclear comandos pero con el corazón caliente al tratar con gente -esto es, empatizar-, quién sabe dónde estare(mos) el 5 de abril de 2013. Pero no hablo solo a nivel económico, sino en el sentido más global del término 'laboral'. Es decir, me considero MUY afortunado de trabajar donde lo hago, con unos compañeros que ya quisiera mucha gente, con unos objetivos empresariales bien llevados y trabajados, y con una seriedad en los procedimientos y en el trabajo digna de admiración. Por supuesto que, a veces, te gustaría que cambiaran cosas. Pero lo que bajo ningún concepto me gustaría es dejar de trabajar donde lo hago.
Sin embargo, el efecto dominó de la estanflación, que intentan detener a toda costa con la maquinita de los billetes y con la austeridad en la enésima huída hacia adelante más, parece no remitir. Y no sabes si el próximo serás tú.
Opinión |
Lecturas: 635 |
Nadie habla salvo 7 |
PermaLink |
más viejos »